jueves, 21 de agosto de 2008

El Clóset Deportivo

Viviendo la euforia olímpica como pocos los hacen, me he dado cuenta de que parece haber un choque entre mi estilo de vida y todo lo alusivo a los deportes. ¿Por qué no es nada común ver homosexuales en las Olimpiadas? O más bien ¿por qué no es nada común ver personas homosexualmente abiertas en todo evento deportivo?

Todos los gays sabemos que en el deporte no solemos tener mucho espacio y también estamos hasta cierto punto conscientes del porqué: el machismo. ¿Cuántos de nosotros no hemos escuchado que "el deporte es para hombres"? y entonces dentro de él se crea cierto ambiente que no acoje muy bien a las personas que admiten su orientación sexual desde un principio.

Y es que seamos realistas, obviamente no hay sólamente 12 participantes homosexuales en las Olimpiadas siendo más de 10,000 los que están participando. Por cuestiones de estadística (y una pizca de sentido común) deben haber muchos más, quizás cientos pero ¿por qué no lo sabemos? Los atletas que han salido del clóset saben muy bien que es un ambiente muy duro contra ellos, muchos reciben rechazo de no sólo sus rivales o expectadores, sino también podrían ser rechazados por entrenadores o ¡incluso compañeros!

Hace años, el clavadista de trampolín, Greg Louganis (retirado en Seúl 88) sufrió de discriminación en el negocio y vida de los deportes. Después de hacer pública su orientación sexual, muchas campañas publicitarias retiraron su apoyo y patrocinación al muchacho, quien ahora es un ícono de la homosexualidad en el deporte. En la foto de abajo aparece el ganador de cuatro medallas olímpicas de oro y una de plata.



No cabe duda que el miedo, el rechazo, la homofobia y el machismo se sigue dando en el deporte, aunque seguramente de 1988 para acá ha habido una mejora notable en ese aspecto. Y al final no son sólo los hombres y mujeres homosexuales los que sufren de rechazo en esta área, las mujeres heterosexuales también tienen problemas en algunos países como el nuestro porque los deportes son "únicamente para machos" ... muchos padres no apoyan a sus hijas cuando quieren iniciarse en atletismo, soccer, judo u otras disciplinas rudas, mientras que otras no se animan por el temor a ser llamadas lesbianas o "machorronas".

En las competencias de Beijing hay (oficialmente) once competidores que han aceptado abiertamente una orientación sexual diferente a la heterosexual. Para ver el artículo de G-Sonora sobre los miembros LGBT en Beijing 2008, da click aquí.